La mejor Copa para cada tipo de Vino

la mejor copa para cada tipo de vino

La mejor Copa para cada Tipo de Vino


Si en la anterior entrada del blog os hablaba de la importancia de los taninos del vino, en esta segunda publicación me centraré en otro tema que te va a resultar también muy interesante. Estoy convencida de que te has planteado la siguiente pregunta en más de una ocasión: ¿cuál es la mejor copa para cada tipo de vino? Pues, toma nota, ¡porque tengo la respuesta!

En primer lugar, tienes que tener en cuenta que aunque existan diferentes copas en el mercado, todas ellas mantienen unas características comunes. Por ejemplo, siempre tienen que estar fabricadas únicamente en cristal, ya que es un material que no aporta sabores ni olores adicionales al propio vino.

Además, todas las copas deben tener una apariencia transparente y contar con tres partes claramente diferenciadas: la parte superior (cuerpo o cáliz, donde se coloca el vino), la parte central (tallo o fuste, generalmente, de forma alargada o estrecha, por donde se agarra la copa) y la parte inferior (base o pie, de forma plana y circular).

Tipos de copas para vino tinto

Suelen ser las de mayor tamaño y según mi opinión, resultan perfectas para aportar el máximo contacto del vino con el aire, facilitando su oxigenación.

Uno de los modelos más comunes para el vino tinto es la copa de Borgoña, que tiene un diámetro mayor en su cuerpo y una abertura más cerrada. Por tanto, gracias a su diseño resulta muy sencillo girar el vino en su interior.

copa bourgogna

Junto a ella, otra copa muy interesante es la de tipo Burdeos, que utilizamos habitualmente en nuestras casas, puesto que se puede comprar en la mayoría de grandes superficies. Es un poco más alta que la anterior y tiene una forma más estilizada, con un cuerpo o tazón menos grande.

copa burdeus

Habitualmente, este tipo de copas son las mejores para distribuir el vino por el centro y la parte posterior de la boca, consiguiendo que se rebaje el toque amargo de los taninos.

En términos generales, la copa de Burdeos resulta perfecta para vinos con más cuerpo, como Cabernet Sauvignon, mientras que la copa de Borgoña es más recomendable para otros algo más ligeros, como el tradicional y famoso Pinot Noir. Con esta última, conseguirás apreciar los sabores más delicados del vino a través de la punta de la lengua.

¿Cuál es la copa más adecuada para vino blanco?

En este apartado, te recomiendo que te decantes por una copa muy similar a la Burdeos, aunque, en este caso, para servir el blanco se necesita un tamaño menor y una apertura mayor en el cáliz, porque lo que buscamos es que se aprecie bien su sabor dulce en la boca.

En este sentido, este tipo de copas resultan muy adecuadas para reconocer, por ejemplo, las notas tostadas y de vainilla de algunos vinos blancos, como el Chardonnay. Su forma recta, más que la de una de tinto, permite mantener el vino a una temperatura fresca, sin que se pierdan sus cualidades.

Además, si te surge cualquier imprevisto y no dispones de la cristalería idónea, también puedes emplear estas copas para servir vinos rosados, e incluso, tintos jóvenes de matices afrutados, como el Petit Suneus de AV Bodeguers, ya que no requieren un cuerpo muy grande para poder apreciar perfectamente todos sus aromas.

Las mejores copas para vinos espumosos

Suelen ser las favoritas, por méritos propios, de los aficionados a las burbujas. Tienen una forma muy curiosa y son las típicas copas en las que, habitualmente, se sirve el cava, el champán, aunque también pueden utilizarse para la mayoría de vinos espumosos, como el cava rosé AMOR de Berdié.

copa para vinos espumosos

Con su utilización, conseguirás que tu nariz capte todos los aromas que se desprenden del propio vino y además, puedas degustarlo en el punto de temperatura perfecto con el carbónico totalmente integrado. Para ello, las copas deben ser de cristal fino, transparente y sin tallar.

Estoy convencida de que las reconocerás rápidamente por su tallo largo y su cuerpo estilizado, pensado para que puedas percibir la formación y la evolución de las características burbujas de este tipo de vinos.

Por ello, presta atención a las copas vintage, las copas tulipán (la de la derecha de la foto), con una curiosa forma de flor, y las copas flauta, que sobresalen del resto por su boca cerrada, que evita la pérdida de gas del vino espumoso.

Tipos de copas para vino dulce

Las copas para vino dulce tienen un tamaño mucho más pequeño que las anteriores, así como un cuerpo ancho y una abertura estrecha. Con ellas, se pretende apreciar la concentración de aromas directamente en la nariz, al tiempo que invitan a servir en la boca una pequeña cantidad de vino en cada sorbo.

Seguro que te suenan las siguientes copas para vino dulce: Oporto (perfecta para vinos de Jerez), Madeira (con un característico cáliz de forma cónica), Sauternes (diseñada en sus orígenes para vino blanco seco) y Dulce Standard (con un borde especial y muy utilizada a la hora del aperitivo en España).

¡Y hasta aquí esta pequeña explicación, en forma de post, de las mejores copas para cada tipo de vino!

Como siempre, si te surge cualquier duda o quieres ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de responder tus preguntas al otro lado de la pantalla o si lo prefieres, mediante el formulario de contacto.