
10 curiosidades sobre el vino que quizá no conoces
Si hay algo que no puede faltar en cualquier cena o celebración es un buen vino. De hecho, podemos llegar a afirmar que es uno de los principales invitados en la mesa. Y como es algo tan común y habitual en nuestra gastronomía, nunca está de más conocer determinadas informaciones sobre él y algunos datos curiosos que te permitirán adentrarte un poco más en el interesante mundo de la enología. Por ello, en la entrada de hoy de nuestro blog te presentamos 10 curiosidades sobre el vino que, cuanto menos, te resultarán llamativas.
1. El mar es un medio perfecto para envejecer el vino
Curiosamente, las botellas que se han podido rescatar del fondo del mar tras antiguos naufragios, se mantienen en perfecto estado de conservación. Por ello, se comenzaron a utilizar las primeras bodegas submarinas. Además, este tipo de envejecimiento del vino no altera las condiciones marinas, siendo una alternativa totalmente respetuosa con el medio ambiente.
2. ¿Dónde se produce y se bebe más vino?
Las cifras están muy claras. Europa es el continente en el que mayor cantidad de vino se produce, siendo Francia, España e Italia los tres países más aventajados en este aspecto. De este modo, la producción europea supera a la del resto del mundo en su totalidad.
Además, el mayor consumidor de vino a nivel mundial no es Francia ni España, a pesar de lo que la gran mayoría pueda llegar a pensar, sino que es El Vaticano, con 74 litros per cápita al año.
3. El vino no tiene color
La mayoría de los vinos, incluidos aquellos cuyo origen son las uvas más negras, son incoloros. Su color aparece posteriormente durante la maceración y tras la acción de las antocianinas, que son unos pigmentos que se encuentran en la piel de las uvas y otras células vegetales. Por tanto, el modo en el que se extraen las antocianinas, al tiempo que las uvas fermentan, condiciona el color final del vino.
4. La completa mineralidad del vino
Por increíble que parezca, una botella de vino contiene en su interior todos los minerales básicos que hacen posible la vida humana como, por ejemplo, cloruro, calcio, cobre, cromo, yodo, magnesio, hierro, potasio, fósforo, sodio, zinc y selenio.
5. ¿Por qué chocamos las copas al brindar?
En realidad, este dato no se sabe aún a ciencia cierta, aunque su origen permanece fijado en la Antigüedad clásica. En este sentido, existen tres teorías principales. La primera, era una forma de ahuyentar a los malos espíritus. La segunda, el hecho de derramar un poco de vino en la copa del enemigo durante el brindis servía para comprobar que la bebida no estaba envenenada. Por último, con la tercera existía la creencia de que en la era romana consideraban que el oído también debía disfrutar del placer de tomar vino.
6. Existen vinos elaborados sin uva
En la actualidad, son muchos los vinos que se hacen sin uva, sobre todo, en países como Estados Unidos y Japón, que se han propuesto innovar con nuevas materias primas. Por tanto, en estos lugares no es raro encontrar vino de jalapeño, vino de cerezas, vino de durazno o vino de nuez de macadamia.
7. ¿Y la botella de vino más cara?
Se produce en España, concretamente, en la localidad conquense de Las Pedroñeras, y está valorada en la escalofriante cifra de 340.000 euros. Se trata de una edición especial de AurumRed, un vino cuyos matices varían según se establezca la dirección de la copa al beber. Más que un vino exclusivo, podríamos decir que se trata de una auténtica obra de arte.
8. El consumo de vino tinto mejora la memoria
Numerosos estudios científicos certifican que, si se consume vino tinto de forma moderada y regular, se pueden llegar a apreciar ciertas mejorías en el funcionamiento de nuestro cerebro, retrasando la aparición de la demencia. Este producto contiene gran cantidad de antioxidantes que ayudan a prevenir las inflamaciones, impidiendo que las arterias se endurezcan y coagulen.
9. El vino de mayor tradición histórica
Todas las miradas se centran en El Commandaria, un vino dulce de Chipre, cuya existencia ya fue mencionada por el poeta griego Hesíodo en el año 800 a.C. y se cree que fue el escogido por Ricardo Corazón de León para brindar en su boda. A día de hoy, se sigue produciendo de forma artesanal con dos tipos de uvas autóctonas chipriotas.
10. ¿Cuántas uvas se necesitan para una botella de vino?
Es muy probable que, en más de una ocasión, te hayas hecho esta pregunta. Por tanto, la respuesta es que, aunque pueden existir algunas pequeñas variaciones, para rellenar una botella de vino de tamaño estándar, de 75 centilitros, se necesita una media de un kilo de uvas. El peso medio de cada racimo es de 250 gramos, por lo tanto, se necesitan alrededor de cuatro racimos para elaborar una botella de vino.
