
¿Cuáles son las diferencias entre retrogusto y retronasal?
Si has echado un vistazo a anteriores publicaciones de nuestro blog (y si no es así, ahora es un buen momento), verás que hemos podido profundizar en los diferentes factores y procesos que intervienen en las catas de vino.
En esta información nos centraremos en otros conceptos relacionados que merece la pena que conozcas y empieces a aplicar.
Dos de las características más destacadas de un vino son si presenta retrogusto y cómo es, y también, si es retronasal. Pero…¿sabes si estas dos palabras hacen referencia a la misma idea? O, por el contrario, ¿cuál es la diferencia entre ambas? No pierdas detalle porqué te lo cuento a continuación.
En primer lugar, es necesario explicar que los dos conceptos se relacionan con el conjunto de sensaciones que se experimentan una vez ha sido bebido el vino. Por tanto, cuando alguien menciona el aspecto retronasal, se incide en todos aquellos aromas y sensaciones que vuelven a apreciarse en las fosas nasales tras ingerir el vino.
Por otro lado, cuando hablamos de retrogusto (no te despistes, porque es posible que, en ocasiones, también lo leas escrito como postgusto o bouquet interno), el concepto es bastante más amplio, incluyendo en el mismo grupo a todos los aromas y sabores que se mantienen en la boca, garganta y nariz tras beber el vino.
De este modo, confirmamos que todos los vinos que existen en el mercado tienen retrogusto, aunque con diferentes variaciones entre unos y otros, es decir, más o menos pronunciado, o más o menos duradero.
Y llegados a este punto… podemos afirmar que el concepto de retrogusto engloba todas las sensaciones que se asocian únicamente con el aspecto retronasal. Tanto uno como otro son muy importantes para definir matices y aromas nuevos que no se perciben en un primer momento a la hora de beber el vino. ¿Quieres saber aún más sobre este tema? ¡Continúa leyendo!
¿Cómo se puede apreciar el retronasal?
Es muy habitual que, en la celebración de una cata de vinos, la persona encargada de realizar la explicación de la misma, y dirigir los diferentes pasos que se deben seguir en cada momento, lance la siguiente pregunta a los participantes: ¿qué sienten en el retronasal?
La respuesta es bien simple y no tiene muchas alternativas dispares. Lo que siempre hay que tener claro, como hemos comentado anteriormente, es que el retronasal son todos aquellos aromas que se vuelven a sentir en las fosas nasales tras tragar el vino.
Pero, para que todos los asistentes a la cata puedan conseguir la mayor cantidad posible de estos matices, el proceso debe ser el siguiente:
- Mantener un pequeño sorbo de vino en la boca.
- Tomar aire al mismo tiempo por la boca.
- Tragar el vino.
- Apreciar en la nariz la variedad de aromas del retronasal.
Diferentes curiosidades sobre el concepto de retrogusto
Una vez te hemos explicado brevemente en qué consiste la idea de retrogusto, y para que esta información no quede incompleta, únicamente con las ideas más técnicas (que no por ello son menos relevantes), te damos más detalles que te pueden resultar muy útiles.
Por ello, toma nota de las siguientes pautas y curiosidades:
- Cuando describas el retrogusto de un vino, es necesario que indiques si es largo, medio o corto. Este dato es muy importante a la hora de la compra del producto, puesto que, si se prolonga en el tiempo, puede resultar bastante “pesado” en su ingesta, sobre todo, si se van a consumir varias copas, o, por el contrario, más corto y liviano en cantidades menores.
- Además, también puedes dedicar parte del tiempo al hecho de que un vino resulte agradable o no, o lo que es lo mismo, si aprecias defectos en la boca una vez tragado.
- Como detalle curioso, para fijar la duración del retrogusto se utilizan las caudalías, que se miden en segundos. Una caudalía corresponde a un segundo de postgusto.
- Por ejemplo, los vinos más equilibrados y maduros suelen mantener un retrogusto largo, agradable y persistente en el tiempo. Sin embargo, esto no quiere decir que todos los vinos similares sean iguales, ya que también hay vinos maduros con un bouquet interno más corto y no tan intenso.
